domingo, 14 de septiembre de 2008

Tandava - 12/09/08

Segundos antes de salir al escenario del viejo burdel, el hermafrodita se las prometía felices. Su espectáculo sería todo un acontecimiento: dos barras verticales, un bello cuerpo azul con cuatro fuertes brazos y tres ojos que hacían hervir el alma y algo más… ¡El nuevo dios de la danza erótica!

Shivá no pudo saborear las mieles del triunfo. Su actuación, más que notable al principio, desencadenó el fin del mundo.


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