lunes, 31 de agosto de 2009

Áurea pasión - 14/08/09

“No todo lo que brilla es oro” le repetían al viejo, que siempre desdeñó unas advertencias que creía nacidas de la envidia de sus parientes.

Si el dorado fulgor en los ojos de su joven esposa murió por la rutina o porque se agotaron las monedas del marido, es algo que aún se discute en el vecindario.

Químicas - 13/08/09

A la luz del crepúsculo, el cobrizo sudor de la muchacha rivalizaba con los destellos del metal de sus joyas. El alquimista, que aliviaba fracasos bajo la danza de sus muslos, recibió entre espasmos de placer una súbita revelación: él era la codiciada Piedra Filosofal.

Morouzos - 11/08/09

Las partículas que titilan entre sus pies, animadas por el reflujo de las olas, le parecen el mayor tesoro del mundo. O quizá lo sean los tímidos destellos del sol en el océano. O la piel de ella sobre arena fina.


En esta historia de renuncia sin planteamiento, nudo o desenlace, apenas ocurre nada, salvo espirales de cuarzo.

Rey de oros - 10/08/09

El flamante Jaguar azul ya estaba aparcado frente al restaurante cuando llegaron los invitados al banquete nupcial. Su alegre propietario, tan frecuentado por unas como envidiado por otros, fue el alma de la fiesta. En los corrillos se comentaba que había hecho fortuna con un negocio en ultramar.

Con las primeras luces del alba, ya solo, el hombre metió en una bolsa todas las sobras que pudo recolectar y la introdujo en el maletero del coche. Luego, despojándose de su esmoquin de alquiler, procedió a empujar el vehículo sin combustible hasta su casa en los suburbios.

jueves, 27 de agosto de 2009

El cuento del minero - 09/08/09

—No todo lo que brilla es oro –explicó el geólogo—. De hecho, sólo hay trazas en aquella veta de la derecha. El resto es pirita.

Las paredes de la galería parecieron cerrarse sobre Manuel, el propietario de la mina.

¡Pirita, el oro de los tontos! Pensaba en la fortuna invertida en herramientas, dinero que obtuvo al hipotecar la mina, que compró a cambio del carromato y los caballos, que adquirió al vender su casa para viajar a América, lo que le costó perder a su mujer e hijos, abandonados en un remoto pueblo carbonero, adonde había emigrado tras subastar la granja de sus padres…

martes, 25 de agosto de 2009

En el arroyo - 08/08/09

Cuando su amada esposa le dejó por su mejor amigo llevándose las ganancias de toda una vida, Lucas el buscador perdió el poco juicio que le alumbraba. Encerrado en su cabaña durante el día, pasaba las noches en la explotación del río con el agua hasta los muslos.


—¡No es oro todo lo que reluce! –exclamaba sin cesar con su batea repleta de estrellas.


lunes, 24 de agosto de 2009

Llandera en "Ficción Mínima" - 21/08/09

El post contiene algunas de las minis subidas a la Marina de Ficticia y ha sido amablemente publicado por Alfonso Pedraza.

Llandera en Ficción mínima

"Nació en una roca en medio del mar y allí sigue sentado, con los pies en el agua y la cabeza —dicen— en las nubes. Quizá por eso, aunque estudió para enseñar, hace malabares con aviones de papel y escribe porque sí."

Eureka final - 04/08/09

Sentado en el trono, el anciano rey sostiene la corona en sus manos y observa cabizbajo las incipientes manchas de óxido. A pesar del tiempo transcurrido, aún recuerda el famoso experimento, la cabeza del orfebre traidor decorando las almenas y la satisfacción del sabio al ordenarle que supervisara la forja de una nueva pieza.


—Arquímedes sin principios –suspira el monarca al ver que no todo lo que brilla es oro—, quién lo iba a decir.

domingo, 2 de agosto de 2009

Llandera en "La Jornada Semanal" (México) - 19/09/04

La minificción: el antivirus de la literatura
por Lauro Zavala

"La Jornada Semanal", núm. 498
Domingo, 19 de septiembre de 2004


"La minificción es el género más didáctico, lúdico, irónico y fronterizo de la literatura. También es el más reciente, pues mientras surgió apenas a principios del siglo xx, ha sido hasta la última década de ese mismo siglo cuando empezó a ser considerado como un género literario autónomo, si bien sus raíces se encuentran en las vanguardias hispanoamericanas del periodo de entreguerras.

Su reconocimiento y canonización, durante los años recientes, coincide con la práctica de la escritura en computadora."


martes, 28 de julio de 2009

Avatares - 05/06/09

A Juan se le caen primero las uñas de los pies, después los dedos de la diestra, una oreja y parte de la nariz. Segundos más tarde, todo él se escurre con el agua por el desagüe de la bañera. Su yo desmembrado se va mezclando, cañerías abajo, con los restos de la vecina del quinto, el jubilado del segundo y el hijo mayor de los Martínez.

Cuando salen por el angosto agujero de la cloaca, sucios y recombinados, la vergüenza les empuja de nuevo a la ducha.


Simetrías - 02/06/09

Las huellas del oso polar dibujaban una espiral centrada en el oscuro agujero en la capa de hielo. Allí, tumbado sobre su panza al mismo borde del orificio, el animal contemplaba irritado el reflejo de su nuevo rostro.

Mientras, bajo el agua, la foca ensayaba ante el espejo su estrenada condición de gran depredador.

Interiorismo - 01/06/09

Primero puso un dedo. Luego la palma de la mano, un pie, la espalda. Todo fue en vano: el agua que brotaba del agujero alcanzaba ya la altura de sus rodillas. Desesperado, soltó el taladro y agarró un balde cercano. Achicar, sí, pero ¿hacia dónde?

En ese mismo instante, supo que su sumergible, el primero en lucir cuadros en las paredes, sería también el último en hacerlo.


Manca finezza - 19/09/08

En la reunión anual de la Internacional Anarquista, podían contarse con los dedos de una mano a los participantes capaces de hacerlo. Tras un largo debate, acordaron que las votaciones se realizarían a muñón alzado.

Fabio “Mano Negra”, nuevo líder del comité de riesgos laborales, inició su arenga clamando:

—¡Abajo los explosivos de diseño! ¡Viva la dinamita!


Las divinas pistolas - 16/09/08

Al principio creó Dios a los demonios, codiciosos de libertad, mas fueron derrotados por los ángeles. Luego insufló ambición de poder en estos, pero la dilapidaron en burocracia y jerarquías. Sin rendirse, deshojó a los fieles querubines hasta lograr hombres. Aunque la humanidad prometía, al final les dio por construir ciclotrones.

—¡Yo sólo quería morir! —gimió Dios desesperado.

Y se olvidó a si mismo.