martes, 12 de febrero de 2008
Atrapado - 06/02/08
Su movilidad se limitó a unas pocas horas: el tiempo que tardó en secarse la pintura que lo formaba. Cuando el Sr. Munch regresó a su estudio, el hombre del puente chillaba una eterna agonía de colores.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

1 comentario:
Co-ganadora del certamen mensual de minificciones de Ficticia.
Publicar un comentario