martes, 20 de noviembre de 2007

Castillos en el aire - 02/03/04

—Julia, lo nuestro es imposible.

Afectado por sus propias palabras, Pablo buscó apoyo en el dintel de la puerta de ella. Sabía que una mujer como la que vivía en esa casa jamás aceptaría a un mediocre como él. Había ensayado presentaciones, gestos y miradas mientras la observaba en sus idas y venidas cotidianas. Ese día se armó de valor para dar el primer paso.

Pulsó con suavidad el timbre. Otra vez. La puerta se entreabrió y asomó una joven.

—¿Señorita Julia Gómez?

—Sí, soy yo. ¿Qué desea?

—Me llamo Pablo García y soy agente comercial de venta de libros a domicilio. Me gustaría ofrecerle nuestra amplia muestra de…

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