—…y medrarás de noche —prosiguió Dios— y padecerás la lepra de los hombres y de tu estirpe harán instrumentos musicales.
—No veas la que le está cayendo al armadillo por ayudar al Caído a excavar el Averno— susurró San Miguel al colega recién llegado.
—¡Ah, se me olvidaba! —Jehová sonrió—. Y serás cazado con métodos infames que arruinarán tu ano.
martes, 20 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario