jueves, 22 de noviembre de 2007

Mea culpa - 08/08/04

Por celos empujé a Talo desde lo alto de la Acrópolis. Años más tarde, por ellos grité: “¡Vuela sin miedo! ¡Más alto, Ícaro, más alto!”. Claro está que somos nosotros, los supervivientes, quienes escribimos la historia.

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