—¡Salve, armadillo! —dijo Gabriel—, he venido a anunciarte que alumbrarás al Mesías.
—Pero si todo el mundo sabe que parimos cuatro crías idénticas —replicó la hembra—, ¿cómo lo distinguirán?
—Modestia aparte —el Arcángel sonrió—. Éste es el Plan Divino: uno de tus hijos será crucificado, muerto y sepultado; otro se aparecerá a los tres días.
—¿Y los demás?
—Siempre hay un plan B, querida.
martes, 20 de noviembre de 2007
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