Pan (por Pantaleón) Martínez, renombrado fabricante de instrumentos de viento, se inclinó sobre la mesa de su taller. A su izquierda, se alineaban limas, buriles y trépanos; a su derecha, radios, cúbitos, tibias y fémures.
—Sonarás bien, mi pequeña ninfa —musitó el asesino— y la música de tus huesos hará que te olvide.
jueves, 22 de noviembre de 2007
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