El resplandor de sus ojos febriles aventaba centellas en las lágrimas de su amada. Cayeron los párpados de él, vencidos, y se hizo la Oscuridad.
Sobre: “A solas con el hombre de mis sueños” — Autor: Deneb. 6 de diciembre de 2003
Para que encender la luz, si con tus ojos nos basta.
martes, 20 de noviembre de 2007
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