martes, 20 de noviembre de 2007

Despertares - 06/11/03

Apoyado en el pretil de un mirador celestial, Satanás se protegía del frío nocturno envuelto en sus seis enormes alas. Bajo su mirada perdida, la luna descubría vetas de plata sobre los océanos de la Tierra.

"Demasiado consciente de sí mismo", pensó Dios, "tendré que proceder con cautela".

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