¡Bip, bip! ¡Bip, bip!
—Disculpad, hijos míos —dijo Dios, mientras sacaba su móvil de un pliegue de la túnica—, un mensaje.
“Bs días, vida. Qtal dormist? Txo muxo d—. Tuyo, Lu.”
¡Bip, bip! ¡Bip, bip!
—¡Seguid, perros! —masculló Satanás al grupo de tostadores de almas en prácticas, añadiendo—. Y cuidado con ése, que queda poco hecho.
“Hola! Stuv pnsando n ti. Miguel no mkita ojo dncima dsd hac una etrnidad. TQ, Yhv”
martes, 20 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario