jueves, 15 de noviembre de 2007

Astronomía - 19/10/03

Yo, Amar—Sin, sabio de Ur, robo cada noche un momento para subir a mi azotea. Levanto la mirada, localizo las constelaciones de referencia y, una tras otra, las estrellas adquieren nombre y linaje.

Pero, ¿a quién pretendo engañar?

¡Si lo que yo no quiero es sacar la basura!

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