jueves, 15 de noviembre de 2007

Tótem - 08/10/03

No deja de sorprenderme cuánto provecho obtenéis de esos minutos que robáis a la jornada laboral: secretos de empresa desvelados, traiciones a colegas y nuevos amores se gestan veloces y transparentes a mi alrededor.

Claro que yo, suma sacerdotisa de vuestras idas y venidas, también me tomo un respiro de vez en cuando. ¡Tendríais que veros entonces! El alivio con el que penetráis en mi templo, borrado de un plumazo de vuestras caras.

Y es que os sentís tan desvalidos sin vuestra sabia y anciana cafetera...

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